Todo, al instante
Expedientes, conversaciones, pagos, tickets y sistemas centrales entran al núcleo en el momento en que ocurren. Sin cortes de fin de mes.
Agentica es la capa donde las empresas y corporativos despliegan agentes de inteligencia artificial sin ceder soberanía sobre sus datos, sin quedar amarrados a un proveedor y con evidencia lista para el regulador desde el primer día.
Por eso PULSO no le pide al modelo que se porte bien. Evalúa cada solicitud contra tus políticas antes de que toque un modelo — y si la viola, no se ejecuta. Sin excepciones, sin anulación silenciosa, sin nota al pie.
Cada solicitud de IA que entra a tu operación cruza las cinco antes de tocar un modelo. Se resuelve en milisegundos y deja rastro tanto si pasa como si no.
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Observa tu operación completa, decide con tu criterio de negocio, ejecuta con la aprobación de un humano responsable y mejora con la retroalimentación de tu equipo.
Expedientes, conversaciones, pagos, tickets y sistemas centrales entran al núcleo en el momento en que ocurren. Sin cortes de fin de mes.
Cada agente carga una misión escrita por tu área, en tu idioma, y la evalúa contra tu reglamento — no contra reglas genéricas de un proveedor.
Ninguna acción sale sin que una persona con nombre y cargo la autorice. Y cada acción queda firmada, fechada y reproducible.
Tu equipo califica cada hallazgo. Los agentes absorben esa retroalimentación y las políticas se afinan con evidencia, no con intuición.
No es una animación decorativa. Es la forma exacta que tiene la bitácora de PULSO en la pantalla de una dirección de riesgos: cada línea es una decisión con dueño, política aplicada y sello.
La misma plataforma, los mismos agentes y las mismas políticas — desplegados donde tu marco legal, tu área de seguridad o tu contrato lo exijan.
AWS, Azure o GCP, con la región fijada por política. PULSO enruta cada ejecución a la región permitida y rechaza cualquier intento de salir de ella, aunque el modelo esté disponible en otra parte.
La plataforma completa corre sobre tu propio hardware, detrás de tu propio perímetro. Tu equipo de infraestructura conserva el control físico y lógico; nosotros operamos la capa de gobernanza.
Cómputo local en sucursal, planta o dispositivo, para casos que no toleran latencia ni dependen de un enlace. Las políticas viajan con el agente y se sincronizan cuando hay red.
Entornos sin conexión a internet, para seguridad nacional, información reservada y áreas donde una fuga no se mide en multas. Instalación por medio físico y actualizaciones firmadas.
Tus agentes, flujos y políticas viven en Studio, no dentro de un proveedor. Sustituir el modelo, la nube o el hardware que hay debajo no obliga a reescribir una sola línea de tu aplicación — ni a repetir la certificación con el regulador.
Cuando el mercado saque algo mejor el mes que entra, lo pruebas contra tus propias políticas y lo pones en producción el mismo día.
Sobre PULSO construimos el tablero que cada dirección necesita ver. Estos cuatro están en operación hoy — mismo motor de políticas, misma bitácora, distinta pregunta de negocio.
Un país entero de venta al detalle, semana por semana, en una sola pantalla: cinta en vivo, mapa de calor por región, alertas de quiebre de inventario y ranking de promotores. Con barra de comando para preguntarle al dato en español.
El analista que no duerme. Se conecta en solo lectura a tus sistemas, entiende la pregunta como la haría un director y responde con la cifra, la fuente y el corte exacto. Nunca inventa un número: si el dato no existe, lo dice.
Terminal de mando para dirección general: ingreso recurrente, concentración de cartera, disciplina de pago, renovaciones y cuentas en riesgo. Cada conclusión trae su rastro de deducción — dato, regla, inferencia y límite — para que nadie confunda un supuesto con un hecho.
Un clon operativo con la voz del directivo. Escucha la instrucción, la convierte en tareas con dueño, investiga en fuentes abiertas, arma el documento y lo entrega firmado. Opera bajo honestidad total: lo que no tiene dato, lo marca como pendiente.
Un piloto se detiene cuando uno solo de estos cuatro no obtiene su respuesta. PULSO está diseñado para responderles a los cuatro con el mismo sistema.
«Si el regulador me pregunta por qué la IA decidió eso, ¿qué le enseño?»
La corrida completa: quién la pidió, qué política aplicó, qué dato entró, qué modelo respondió y quién la aprobó. Sellada, con hora, y lista por defecto — no como un proyecto aparte de seis meses.
«¿A dónde viaja mi información y quién tiene las llaves?»
El dato no sale de la jurisdicción que tú fijaste, y el cifrado usa llaves bajo tu custodia. Si un flujo intenta cruzar la frontera que definiste, CRITERIO lo detiene antes de la salida y lo registra como incidente.
«¿Qué pasa cuando este proveedor deje de ser el mejor?»
Cambias de modelo, de nube o de hardware sin tocar tus aplicaciones. Tu inversión queda en los agentes y las políticas, que son tuyos y portables — no en la integración con el proveedor de moda.
«¿Cuánto me está costando esto y quién lo está gastando?»
Cada ejecución trae costo medido y atribuido a su área, su caso de uso y su responsable, con techos de gasto que se aplican solos. El presupuesto de IA deja de ser una sola factura imposible de repartir.
La velocidad no sirve si legal, seguridad o auditoría la frenan en la última junta. PULSO nace auditable, no se vuelve auditable después.
Traemos un caso de tu industria corriendo de verdad — con la política que más te preocupa activada. Si no ves valor, ahí termina.